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Indefensión

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Un repetido caso de “inseguridad” golpea nuestros rostros.

Como hace unos días un jugador de fútbol, hoy una comerciante ha sido designada por la lotería del hampa para representar a los cientos de muertos y malheridos victimizados por la descontrolada delincuencia que azota el conurbano bonaerense.

¿Podemos seguir hablando de inseguridad?.  Me parece que no.

inseguridad

Operativo de la Gendarmeria Nacional en el conurbano bonaerense.

En efecto, si por seguridad entendemos “la ausencia de peligro o riesgo”, por inseguridad -por ende- debemos entender “la existencia de peligro o riesgo”. ¿Es esa la situación de los habitantes del conurbano bonaerense?. Si contestamos que sí, me temo que  “nos quedamos cortos”.

En todas las sociedades los individuos vivimos sometidos a cierto grado de inseguridad, provocada por las condiciones ambientales y sobretodo por lo que, con el permiso de Hobbes, podríamos llamar “la humana condición de ser nuestros propios lobos”.

Mas la situación del conurbano bonaerense no se detiene en los límites de la inseguridad propia de nuestro ser y contexto, sino que, traspasando sus fronteras, ya ha sometido a sus habitantes en presa de indefensión.

La indefensión es el estado de la persona que se encuentra falta de la defensa, ayuda o protección que necesita y que, en su condición de habitante de un Estado derechamente le es debida por aquel.

Ese es el penoso lugar en el que se encuentran colocados los habitantes de los cordones del “Gran Buenos Aires” desde hace muchos años.

No se trata del sometimiento a los peligros propios de la vida, sido de haber sido abandonados a su suerte por un Estado que, al ausentarse, ha decidido reducirlos al lugar de presas de la delincuencia homicida.

Con ello, vemos casi a diario aflorar casos de “legítima defensa” que generan polémica, sobretodo, cuando peligrosamente se la presenta como una respuesta ortodoxa en lugar de considerarla, racionalmente, como una excepción aplicable a casos puntuales.

inseguridad

La gobernadora de la Pcia. de Buenos Aires María Eugenia Vidal, la ministra de Segridad de la Nación Patricia Bullrich y el Ministro de seguridad bonaerense Cristian Ritondo.

Antes este cuadro, recordamos que en el gobierno anterior se burlaban de todos nosotros al hablarnos de “sensación de inseguridad”, siendo que ahora nos dicen que se trata de un problema complejo y, que enderezarlo tomará mucho tiempo.

Si bien podemos aceptar que la superación de la crisis terminal de indefensión que experimenta la zona más densamente poblada del país requerirá de políticas de fondo y, que ellas necesitan de tiempo para su implementación y  ajuste, la pregunta sin respuesta que nos debe preocupar y ocupar es: ¿qué hacemos con el aquí y ahora?.

Todos coincidimos en que la solución requiere de la atención de varias aristas y que ello llevará tiempo. Los problema de la marginalidad, la pobreza y la falta de formación no pueden obviarse; como tampoco puede desconsiderarse el hecho de que nuestra sociedad está pagando la docena de años en los cuales el Estado entendió, fantasiosamente, que a los más humildes les hacía alcanzar el paraíso tan sólo otorgándoles planes sociales; de lo que resulta en el presente que la reubicación social de aquellos argentinos importe una verdadera “cuesta arriba”.

A su vez, también coincidimos en la necesidad de la implementación de políticas que atiendan a la profesionalidad de todos sus cuadros (oficiales y suboficiales) y al equipamiento de la fuerza de seguridad provincial y, al perfeccionamiento de su trabajo de inteligencia policial coordinados con la autoridad judicial o del ministerio público, norte este que también requiere de tiempo para su cristalización.

No obviamos en el análisis, la necesidad del mejoramiento del ejercicio de la administración de la justicia penal en la Provincia; dotando a los magistrados y funcionarios de todos los elementos necesarios para que realicen su trabajo y, a su vez, controlando técnicamente -por las vías constitucionales- la rigurosidad jurídica y la razonabilidad de sus fallos y decisiones.

Todo ello lo sabemos, lo entendemos y lo aceptamos y les damos ese tiempo. Más para lo que no tenemos tiempo, para lo que no tenemos ni un segundo más de tiempo, es para demorar la definición respecto a qué hacemos con la indefensión de los habitantes del Gran Buenos Aires HOY, AQUÍ y AHORA.

Inseguridad

Fuerzas especiales.

En ese sentido, se nos ocurre oportuno proponer la implementación de una medida coyuntural, limitada y temporal, que produzca un efecto de “shock” que haga reacomodar a la fuerza policial  y, con ello, siente un clima de cambio en este territorio dominado por la delincuencia homicida.

Proponemos que por un período preestablecido y con la determinación de puntuales objetivos técnicos a cumplir en materia de seguridad ciudadana, los gobiernos del Estado Nacional y de la Provincia de Buenos Aires celebren un acuerdo con la debida ratificación de los Poderes Legislativos, disponiendo la asignación en las comisarías de las “zonas calientes” del territorio aludido, como así de los cargos operativos relevantes de la Policía Bonaerense,  a oficiales superiores de la Gendarmería Nacional, seleccionados entre el personal de esta dependencia que resulte más idóneo y competente para asumir dicha tarea.

La asignación de gendarmes en funciones de “personal de calle” (como ya se instrumentara durante varios meses en el gobierno kirchnerista), podría postergarse para ser decidida en una segunda etapa y, en el caso de resultar  necesario o conveniente; ya que como es sabido la Gendarmería Nacional está llamada a cumplir fundamentales funciones como custodia de las fronteras, por lo que lo deseable sería afectar lo menos posible su operatividad.

Esta  propuesta, que no dudamos resultará muy polémica, surge del entendimiento de pensar que con una conducción honesta y debidamente profesional, la “tropa de la bonaerense” tiene posibilidades de elevar su nivel eficacia en la prevención y represión de los delitos, poniendo con ellos un urgente coto a la fatal situación de indefensión vivenciada, llevándola a tolerables niveles de seguridad.


Esta obra de Claudio J. Bachur está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional. Licencia Creative Commons

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Claudio J. Bachur

Abogado, conductor del programa Las Buenas y Las Malas que se emite todos los martes a las 19:00 hs. por www.onradio.com.ar Escribe sobre política, actualidad y temas de interes general. Mail: claudio.bachur@lasbuenasylasmalas.com.ar

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